DIABLO

DIABLOAbatido, el ex campeón se despierta. Cansado, un poco fuera de forma y con la conciencia taladrándolo. Su carrera en el ring terminó abruptamente, al matar de un puñetazo a un rival. Por eso Marcos Wainsberg, el Inca del Sinaí, ya no quiere pelear más. Pero hoy no es el día para pensar en eso. Hoy viene su ex novia, en son de paz. Hoy es un buen día. Hasta que suena el timbre y quien espera detrás de la puerta es su primo, Huguito, la oveja negra de la familia. Y atrás de Huguito, vienen los problemas. Tamaño familiar, por supuesto. Hoy puede ser uno de esos días en los que todo cambia. Sólo resta saber si para bien, o no… Diablo es una película, cuanto menos, atípica. Regurgitada desde las mismísimas entrañas del cine de género, su furiosa y corrosiva progresión no sólo deja sin aliento, sino que provoca un llamativo morbo por la acumulación de escenas de violencia, humor negro y desparpajo puro y duro. Es válido resaltar que su crudeza visual puede resultar excesiva para los espectadores más impresionables.

Con: Juan Palomino, Sergio Boris, Luis Aranosky, Luis Ziembrowski, Jorge D’Elía.

Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: